Se trata de Fechoría, donde iban Olmedo y Susana Giménez. Lo compró Lalín, ex presidente de Racing. Será antigrieta deportiva, afirma el dueño.

Detrás de la reapertura de uno de los rincones gastronómicos míticos de la Ciudad se teje una segunda vuelta que promete no defraudar ni a los nuevos clientes ni a los que alguna vez se sentaron a la mesa en el local de Córdoba y Acuña de Figueroa. Allí, donde la farándula, el deporte y la política local se dieron cita cada noche hasta comienzos de los 90′, Jose Alberte, o Pepe Fechoría -tal su álter ego- construyó algo mucho más imperecedero que un buen lugar para comer. Construyó una leyenda, que revive en el corazón de Recoleta.

El responsable de darle vida al mito es el empresario y ex presidente de Racing, Daniel Lalín, quien compró los derechos de la marca hasta 2026, y decidió instalarlo donde hasta principios de mes funcionó La Madeleine, otro clásico moderno de la zona. Lalín se reconoce habitué de la segunda locación donde recaló Fechoría, en Puerto Madero, cuando Alberte cedió su nombre a un tercero pero se mantuvo como anfitrión del espacio.

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“Se me ocurrió Fechoría porque era un lugar al que yo iba. En el de Puerto Madero también estaba Pepe que venía y se sentaba en mi mesa, y siempre charlábamos. Me quedó ese recuerdo y, como la idea es recrear su esencia, esto va a ser un bodegón pero de un nivel un poco más alto. Hicimos una reforma más al estilo de un restaurante neoyorquino, pero queremos que la comida y el lugar tengan la calidad que ofrecía Pepe”, resume el nuevo dueño.

El menú conservará varios clásicos de La Madeleine y sumará algunos infaltables de la carta Fechoría, como son los “ñoquis al gauchito” (con una mezcla de salsa de tomate, crema y hojas de albahaca). “Ya tenemos una clientela fija y lo que queremos es sumar farándula. Horacio Pagani, que era muy amigo de Fechoría, me dio algunos lineamientos. Vamos a tener platos con los nombres de quienes frecuentaban el lugar (matambrito Horacio Pagani, una especialidad Coco Basile), e iremos incorporando otros a medida que artistas y deportistas vayan viniendo”, adelanta Daniel.

Los platos de esta remake gastronómica son en un 95% de elaboración propia. “Hacemos desde las medialunas y las empanadas hasta las pastas, salvo los fideos secos que son italianos. Y tenemos la novedad de la pizza negra a la que vamos a presentar con ingredientes que resalten ese color, en variedades especiales con salmón ahumado y morrones, por ejemplo. Van a ser íconos”, se entusiasma Lalín. Y aclara que manejarán un rango de precios medios, nada oneroso.

Fechoría fue espacio de encuentro del jet set local, y muchas veces internacional, durante 20 años. Desde que Pepe lo tomó a comienzos de los 70′ hasta que finalmente bajó la persiana arrancando los 90′, nunca perdió el título de “restorán de las estrellas”. Su dueño, como un ritual, recorría los puestos botella de vino y copa en mano, brindando con cada uno de sus reconocidos comensales. Figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Susana Giménez, Moria Casán, Alberto Cortés, Joan Manuel Serrat y Gerardo Sofovich, dueño de una mesa propia, contaban con asistencia perfecta durante las trasnoches porteñas.

Y es que ese era uno de sus ganchos más potentes, porque Il Vero Fechoría -tal su nombre- mantenía abierta su cocina hasta la madrugada, algo que permitía a los artistas saciar su apetito, y alimentar sus egos, pasada la medianoche. Su nueva versión, que ocupará un local con más de 220 cubiertos en Santa Fe 1726 (y Rodríguez Peña), pretende mantener ese ritmo e incluso superarlo. Abrirá las 24 horas de miércoles a domingo, con un menú disponible en todas las franjas horarias. Lunes y martes cerrarán durante la noche para reacondicionar.

“Queremos incorporar el estilo de Pepe de que a su restorán fuera gente del teatro y la tele, y yo le agrego énfasis a los deportistas porque tengo muchos amigos en el ambiente. Pepe era de fanático de independiente y yo, de Racing, y eso nunca nos impidió compartir una charla o una mesa. Así que este será un restaurante ‘anti grieta’ deportiva”, afirma Lalín, a horas de abrir las puertas de este nuevo Fechoría.

Para mezclarse con los famosos y los no tanto, habrá que esperar a la próxima semana, cuando el salón sea inaugurado oficialmente, y vuelva a llenarse de estrellas.